Aquel sudor frío que me empapaba y me hacia amanecer entumecido ha desaparecido por fin. Ahora me despierto y estoy más descansado que cuando me acosté. Que maravilla, poder meterse en la cama sabiendo que el despertar va a ser una agradable sensación y no un suplicio insoportable. Eso de meterte en la ducha directamente y no confundirla con el armario me gusta, te ahorras tiempo y disgustos, amén de moratones.
Vagar durante el día como un zombi no tiene ninguna gracia, ojeras xxl tampoco, acabas viendo a la gente moverse a cámara lenta a tu alrededor.
Todo empezó un día de Abril, quien me lo iba a decir a mí. Estaba en Sevilla en la feria de Abril que últimamente se celebra en Mayo. Bueno la cuestión es que estaba ahí no por placer sino por temas laborales. Tenía que acompañar a unos clientes, vamos que tenía que emborracharlos, facilitarles droga, llevarlos de putas y todo lo que ellos quisieran eso si pagando yo todo, bueno en realidad la empresa. Así cuando llegara la hora de firmar el contrato no podrían decir que no. Nunca he sabido el porqué de las firmas si la vergüenza, el miedo o la esperanza de volver a pasar unos días como esos. Sea por lo que fuere nunca perdíamos a los clientes que aceptaban venir a la Feria de Abril, a San fermines o cualquier otra fiesta popular llena de desenfreno.
El cliente en cuestión era un guiri de estos de piel rosácea, pelo blanco y sonrisa bobalicona, parecía buena gente, parecía.
Ahora que ya vuelvo a dormir bien no estoy seguro de que pueda continuar con el relato, si esto fuera televisión daría paso a la publicidad pero como esto es un Blog seguiré escribiendo con la certeza de que nadie lo va a leer.
El plan era parecido al de otras fiestas y otras ciudades; desayuno, visita turística, aperitivo español, comida española (quiero decir bien regado de caldos) cafelito en una terraza típica, siesta, paseo vespertino, cena, baile y putas. Ni más ni menos.
Pero en esta vida todo llega a un punto en que las cosas que antes no te planteas te las cuestionas y eso puede hacer que todo en lo que te sustentabas se derrumbe.
Continuara…